Infografía SnapChat

El mundo está siendo conquistado frente a nuestros ojos, este es un hecho innegable. Las aplicaciones cada día tienen una influencia más fuerte en la vida de todos los consumidores. Hay apps tan bien diseñadas que apelan a los puntos más complejos de la pirámide de Maslow, satisfaciendo necesidades de las que no estábamos conscientes.

Uno de los fenómenos más poderosos de esta década es Snapchat. Con más de 100 millones de usuarios y 400 millones de snaps al día, Snapchat es (bueno era, gracias a la locura de Pokémon GO de la cuál escribiré próximamente) la tercera aplicación más utilizada en el mundo, después de Facebook e Instagram.

¿Qué ha vuelto a Snapchat el monstruo que es ahora? Una pregunta con una respuesta que cualquier mercadólogo debería ser capaz de comprender: Entender un Insight. Así de sencillo. Escucharon las peticiones del target y lo hicieron posible, satisfaciendo perfectamente una necesidad que ni siquiera yo sabía que tenía. Era una necesidad evidente que todos presumían, pero esta red social fue suficientemente perspicaz para atenderla primero. Para entenderla sólo bastan con observar un poco al entorno.

Vivimos en la época de las selfies, del streaming. El fenómeno de las redes sociales ha vuelto evidentes problemas como el FOMO (Fear of Missing Out). El mundo está conectado y necesitamos sentirnos conectados con él. Pero ya no sólo queremos sentirnos conectados, queremos ser protagonistas.

Snapchat cumple dos funciones que lo vuelven especial: En primer lugar, simula una conversación real, una conversación en la oficina, en el pasillo, es un fenómeno efímero. Palabras e imágenes que desaparecen después de ser escuchadas. Este fenómeno es simulado por Snapchat, todo se elimina después de ser leído. Parece algo muy básico pero su repercusión psicológica estimula a los usuarios a sentir mucha confianza en su uso. La segunda función es ser el protagonista de tu vida. Siempre lo hemos sido pero Snapchat nos ofrece espectadores. Dicen que “un árbol que cae sin que nadie lo escuche no genera ningún sonido”, pues Snapchat resuelve ese problema, le da sonido a nuestra vida y nos genera la emoción de vivirla.

A todo esto… ¿Cómo puede mi empresa aprovechar Snapchat?

  Aunque Snapchat aun no ofrece segmentación o publicidad específica fuera de sus transmisiones LIVE (las cuales están limitadas a eventos de gran calado), es un diamante en bruto para la generación de contenido y a futuro, como en su momento fue facebook, será parte básica de la conversación con las empresas. Los Milennials quieren ser protagonistas del contenido y la Gen Z quieren generar su propio contenido y que ellos sean escuchados. Son más de 9000 Snaps los que se envían por segundo, si una marca quiere ser relevante no puede quedarse fuera de la conversación.

¿Qué es lo que debemos hacer? ¿Qué prosigue? ¿Qué quieren los consumidores? Más protagonismo, como marcas debemos reaccionar y ofrecérselos. Un ejemplo muy claro es McDonalds, promoviendo a que le enviaran snaps con su propio GeoFiltro (si quieres saber más de GeoFiltros da click Aquí: https://www.snapchat.com/geofilters) y presumiendo este contenido a través de sus redes sociales. ¡¿Se da cuenta de qué maravilla?! Cada usuario con Snapchat dentro de McDonalds se convertía automáticamente en un spokesman de la marca, un embajador e influencer, espontáneo, auténtico y lo mejor de todo: orgánico.

Este es sólo un pequeño ejemplo, es nuestra responsabilidad como creativos encontrar las mejores formas de conectar con nuestra audiencia a través de estas disruptivas aplicaciones que cambian nuestra forma de ver la realidad. Mi consejo: arriésguense, no se limiten a lo seguro y hagan un salto a probar jugar con la audiencia y confiar en ellos, al final de cuentas, ellos siempre comprarán algo que ellos mismos produjeron.

Carlos Ruiz

Some Marketing

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