El e-content y su origen transexual

María Villalobos para El Universal

Cliente: ¿Cuántos impactos tiene tu revistita?

Vendedor: Mire usted tiene un tiraje de quinientos ejemplares, pero como las personas a las que se les entregan tienen familias integradas por cuatro (ya van dos mil) y de esas cuatro dos se llevan las revistitas y los bubulubus al trabajo y en el trabajo se considera que tres de cada diez leen revistitas -por cierto más de lo que lee un mexicano promedio- (¿cuántos van?)… si a eso le suma que cada anuncio impacta el doble por su “emocionalidad”, más el número que faltaba del ROI por el número que pensaste… Tres millones de impactos.
Cliente: Impresionante.
True Story #RollEyes

El que entendió, entendió.
Todos sabemos que los últimos diez años el panorama para los medios tradicionales ha sido complicado. Sin embargo, algunos medios serios asumieron que aunque la plataforma cambiaba (gran reto) el contenido seguiría siendo el camino. Ojo los medios más astutos lograron ir más allá y entendieron eso de que si el contenido es el rey, la conversación es la reina. Esos, fueron los medios que tomaron la crisis como trampolín y se separaron del resto. Algo muy importante a entender es que si bien fue difícil mudar a la plataforma digital y entender el nuevo ecosistema de difusión, el asunto que realmente potenció el reto, fue la monetización de ese trabajo digital. Encontrar esos nuevos modelos para cobrar sigue siendo una discusión mundial.

Y es que algo inherente a los avances tecnológicos es la velocidad y la magnitud del cambio en el cómo funcionan las cosas, la vida. Quizá ahora mismo todavía existan medios que están descubriendo la necesidad de su plataforma digital; Nos urrrrge una página web dirán (dile al sobrino que estudió diseño gráfico) y de paso #quieroMiFeis, cuando esto no es más que un commodity de la categoría. Es decir, a estas alturas si tienes un medio sin estrategia digital es como diría Arjona (#PenaCitarArjona) una podadora sin jardín.

Si el contenido es el rey y la conversación la reina, el contexto es el hotel y el e-commerce la cama donde la nobleza procrea ventas (#quibo).
Los medios que entendieron las nuevas formas de consumo de contenido en la audiencia y sobretodo exploraron (al menos) la nueva forma de hacer negocio, llegaron a la conclusión de que el contexto era básico para ofrecerle a sus “anunciantes” una verdadera conversión.
Traducción, la gente hoy decide que va a comprar no solo por impactos, sino por experiencia; La creatividad en el canal y no solo en el mensaje, el cambio de publicidad por contenido (informa, entretiene, inspira, educa) y el tema de los espacios nativos que no es otra que distinguir la tribu, entender su comunidad y venderle lanzas personalizadas.

No hemos acabado de entender, ni de creer en el e-commerce y ya nos vienen con el e-content.
En un curso al que asistí de comercio electrónico, escuché una frase que me marcó: hoy las tiendas en línea exitosas, se parecen más a una boutique de suvenires dentro de un museo, que a un catálogo. Esto significa que una tienda en línea ya no funciona como un simple aparador, sino más bien se debe crear un contexto putrisensorial alrededor de los productos que se venden.
Hay buenas noticias las audiencias de los medios son comunidades, que comparten al menos la afición por el medio en sí y obviamente muchas otras cosas. ¿Qué pasaría si a estos medios le pudiésemos montar un e-commerce? Y en lugar de solo ver (que dicho sea de paso nadie los ve) un banner pudiésemos dar click y comprar, reservar, votar, donar…
O voy mas allá, que pasaría si las marcas incluyeran dentro de su estrategia de marketing de contenidos, un e-content.

En español:
Imagina un artículo en línea: Los 10 mejores destinos para viajar con preescolares. Imagina un banner: COMPRA AQUÍ (#AquíEsAquí) tu oferta especial de estos destinos. Y es cuando los medios dejaran de vender impactos para vender por ejemplo boletos de avión. #DeNada.
Lo que sigue para los medios es ser retailers.

Soy mvillalobos@some.mx por aquí voy a andar para cualquier duda.

Share it