Tendencia Digital; NFT´s ¿Cuál fue su origen?

En el post pasado descubrimos que son
los nfts. Pero, ¿Cuál fue su origen?

En su esencia, los bienes no fungibles pueden considerarse como coleccionables por su naturaleza singular. En el mundo virtual, no obstante, se consideraba que no podían existir los activos no fungibles puesto que todos, sin excepción, se componen de códigos de unos y ceros que pueden ser reproducidos y recreados con relativa facilidad. Esto es, hasta que las criptomonedas sentaron las bases y abrieron camino para la creación de los NFTs.

En el mundo de las divisas digitales, las transacciones sin intermediarios son reguladas por una base de datos pública, y se hacen posibles gracias al cifrado de seguridad y a los usuarios (o nodos) que validan cada intercambio (o bloque). Para asegurar la integridad de la base de datos, una vez validada la transacción, el bloque se almacena en línea temporal con información del bloque anterior, creando una cadena donde cada pieza de información es única, irrepetible e inalterable, es decir, un blockchain.

De similar forma, un activo digital (sea una obra de arte, una canción o incluso un tweet), puede convertirse en una pieza única si se le vincula a un bloque del blockchain, garantizando que esa pieza en específico jamás podrá ser replicada, sin importar cuantas copias de ella existan en la web. La pieza se ha convertido en un Token No Fungible, que podrá ser comercializado y subastado como una auténtica pieza de arte coleccionable. Aunque la historia de los NFTs se remonta al 2012, con la creación de Colored Coins de Bitcoin, el primer proyecto en lograr éxito y notoriedad llegaría hasta 2017 con CriptoKitties, un juego de blockchain en la plataforma Ethereum que permite coleccionar gatos virtuales con características únicas.

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Origen de los NFTs

En su esencia, los bienes no fungibles pueden considerarse como coleccionables por su naturaleza singular. En el mundo virtual, no obstante, se consideraba que no podían existir los activos no fungibles puesto que todos, sin excepción, se componen de códigos de unos y ceros que pueden ser reproducidos y recreados con relativa facilidad. Esto es, hasta que las criptomonedas sentaron las bases y abrieron camino para la creación de los NFTs.

En el mundo de las divisas digitales, las transacciones sin intermediarios son reguladas por una base de datos pública, y se hacen posibles gracias al cifrado de seguridad y a los usuarios (o nodos) que validan cada intercambio (o bloque). Para asegurar la integridad de la base de datos, una vez validada la transacción, el bloque se almacena en línea temporal con información del bloque anterior, creando una cadena donde cada pieza de información es única, irrepetible e inalterable, es decir, un blockchain.

De similar forma, un activo digital (sea una obra de arte, una canción o incluso un tweet), puede convertirse en una pieza única si se le vincula a un bloque del blockchain, garantizando que esa pieza en específico jamás podrá ser replicada, sin importar cuantas copias de ella existan en la web. La pieza se ha convertido en un Token No Fungible, que podrá ser comercializado y subastado como una auténtica pieza de arte coleccionable. Aunque la historia de los NFTs se remonta al 2012, con la creación de Colored Coins de Bitcoin, el primer proyecto en lograr éxito y notoriedad llegaría hasta 2017 con CriptoKitties, un juego de blockchain en la plataforma Ethereum que permite coleccionar gatos virtuales con características únicas. 

Tendencia Digital; NFT´s ¿Cuál fue su origen?

En el post pasado descubrimos que son
los nfts. Pero, ¿Cuál fue su origen?

En su esencia, los bienes no fungibles pueden considerarse como coleccionables
por su naturaleza singular. En el mundo virtual, no obstante, se consideraba que
no podían existir los activos no fungibles puesto que todos, sin excepción, se
componen de códigos de unos y ceros que pueden ser reproducidos y recreados
con relativa facilidad. Esto es, hasta que las criptomonedas sentaron las bases y
abrieron camino para la creación de los NFTs.

En el mundo de las divisas digitales, las transacciones sin intermediarios son
reguladas por una base de datos pública, y se hacen posibles gracias al cifrado de
seguridad y a los usuarios (o nodos) que validan cada intercambio (o bloque).
Para asegurar la integridad de la base de datos, una vez validada la transacción,
el bloque se almacena en línea temporal con información del bloque anterior,
creando una cadena donde cada pieza de información es única, irrepetible e
inalterable, es decir, un blockchain.

 
De similar forma, un activo digital (sea una obra de arte, una canción o incluso un
tweet), puede convertirse en una pieza única si se le vincula a un bloque del
blockchain, garantizando que esa pieza en específico jamás podrá ser replicada,
sin importar cuantas copias de ella existan en la web. La pieza se ha convertido
en un Token No Fungible, que podrá ser comercializado y subastado como una
auténtica pieza de arte coleccionable. Aunque la historia de los NFTs se remonta
al 2012, con la creación de Colored Coins de Bitcoin, el primer proyecto en lograr
éxito y notoriedad llegaría hasta 2017 con CriptoKitties, un juego de blockchain
en la plataforma Ethereum que permite coleccionar gatos virtuales con
características únicas.

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Origen de los NFTs

En su esencia, los bienes no fungibles pueden considerarse como coleccionables por su naturaleza singular. En el mundo virtual, no obstante, se consideraba que no podían existir los activos no fungibles puesto que todos, sin excepción, se componen de códigos de unos y ceros que pueden ser reproducidos y recreados con relativa facilidad. Esto es, hasta que las criptomonedas sentaron las bases y abrieron camino para la creación de los NFTs.

En el mundo de las divisas digitales, las transacciones sin intermediarios son reguladas por una base de datos pública, y se hacen posibles gracias al cifrado de seguridad y a los usuarios (o nodos) que validan cada intercambio (o bloque). Para asegurar la integridad de la base de datos, una vez validada la transacción, el bloque se almacena en línea temporal con información del bloque anterior, creando una cadena donde cada pieza de información es única, irrepetible e inalterable, es decir, un blockchain.

De similar forma, un activo digital (sea una obra de arte, una canción o incluso un tweet), puede convertirse en una pieza única si se le vincula a un bloque del blockchain, garantizando que esa pieza en específico jamás podrá ser replicada, sin importar cuantas copias de ella existan en la web. La pieza se ha convertido en un Token No Fungible, que podrá ser comercializado y subastado como una auténtica pieza de arte coleccionable. Aunque la historia de los NFTs se remonta al 2012, con la creación de Colored Coins de Bitcoin, el primer proyecto en lograr éxito y notoriedad llegaría hasta 2017 con CriptoKitties, un juego de blockchain en la plataforma Ethereum que permite coleccionar gatos virtuales con características únicas. 

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